2019
Primera revisión de métodos
Se relevaron los cinco grupos principales de biometría y se descartaron los que no tenían documentación pública suficiente. Quedaron cuatro familias con papers replicables.
El proceso de integración sigue una secuencia fija que permite validar cada decisión antes de pasar a la siguiente etapa. Esto reduce retrabajo y mantiene el proyecto dentro de los plazos acordados.
La duración total depende de la cantidad de métodos biométricos que se quieran comparar y del volumen de datos de prueba disponibles. Un proyecto típico de evaluación de dos modalidades suele demandar entre tres y cinco semanas.
Se definen los escenarios de uso reales, las condiciones de captura y los criterios de aceptación. Con esa información se arma el plan de evaluación.
Se seleccionan o generan los conjuntos de muestras, se normalizan los formatos y se establecen los protocolos de anotación. Cada muestra queda etiquetada con su procedencia.
Se ajustan los parámetros de cada algoritmo de reconocimiento según el escenario definido. Se documentan las versiones y los umbrales de decisión.
Se corren las baterías de evaluación y se registran las métricas de precisión, latencia y tasa de error. Los resultados se guardan en formato comparable.
Se cruzan los resultados entre métodos, se identifican los puntos débiles y se preparan las visualizaciones para la toma de decisiones.
Se presenta el informe final con las recomendaciones y se resuelven dudas durante la implementación. El soporte posterior queda acotado a los entregables firmados.
Si necesitás conocer el alcance técnico de cada método antes de iniciar, revisá la página de capacidades.
Si una etapa del proceso no queda clara o necesitás revisar un resultado antes de continuar, escribinos. El equipo técnico que mantiene las comparativas de métodos responde directamente, sin intermediarios.
Para dudas sobre la metodología de comparación, los conjuntos de datos utilizados o la interpretación de una métrica específica.
Problemas con la visualización de las tablas, la carga de los gráficos o el uso de los filtros en el atlas interactivo.
Para laboratorios u organismos que quieran aportar datos propios o validar una de las comparativas publicadas.
Antes de escribir, revisá la sección de preguntas frecuentes: muchas dudas sobre los criterios de evaluación ya están respondidas allí.
La base de datos se armó por etapas, y cada fase dejó un criterio de comparación que hoy usamos en las fichas técnicas.
2019
Se relevaron los cinco grupos principales de biometría y se descartaron los que no tenían documentación pública suficiente. Quedaron cuatro familias con papers replicables.
2021
Corrimos los algoritmos sobre un set de 12.000 muestras locales. Ahí aparecieron las primeras diferencias reales entre precisión de laboratorio y comportamiento en entornos con ruido.
2023
El atlas salió con 34 métodos comparados y un sistema de puntuación por contexto de uso. La retroalimentación de equipos de seguridad permitió ajustar los pesos de cada criterio.
2025
Se incorporaron los patrones de tecleo y movimiento de cursor como categoría propia, separada de la fisiológica. La decisión salió de los datos: su tasa de falsos rechazos bajó lo suficiente como para justificar su inclusión.